Mallorca Latin Paradise 2026
En general, el congreso me gustó mucho y disfruté de la experiencia. El ambiente fue bueno y se notaba el esfuerzo de la organización. Sin embargo, eché en falta varios aspectos que creo que podrían mejorar en futuras ediciones.
En cuanto a los talleres, me sorprendió que hubiera muy pocas clases de salsa. Además, las clases de bachazouk resultaron bastante repetitivas, ya que en varias de ellas se trabajaba prácticamente la misma figura, lo que hacía que faltara variedad y aprovechamiento del tiempo.
Respecto a los espacios, ambas salas destinadas a los talleres eran algo incómodas. Las columnas en medio dificultaban la visibilidad, ya que en muchos momentos no se podía ver bien al profesor. La primera sala, donde se celebraron los sociales, tampoco era la más adecuada: el suelo no resultaba práctico para bailar, especialmente para los giros, ya que no deslizaba lo suficiente y te quedabas “pegado”.
Otro punto importante fue el calor. Tanto en los talleres como en los sociales la temperatura era bastante elevada y la ventilación insuficiente, lo que hacía que la experiencia resultara menos cómoda de lo deseable.
En los sociales, tampoco me convenció que el volumen de la música fuera bajando a lo largo de la noche, ya que eso afectaba al ambiente. Además, terminaban demasiado pronto, dejando a la gente con ganas de seguir bailando. En mi opinión, sería preferible que los sociales se alargaran un poco más y que las clases de la mañana comenzaran más tarde, alrededor de las 11:00 o 12:00.
También se echa en falta más programación el domingo. Actualmente, el congreso queda reducido prácticamente al viernes (sin actividades por la mañana) y al sábado, es decir, dura aproximadamente un día y medio, lo que resulta algo escaso para un evento de este tipo.
El cierre en Kairos también estuvo muy bien y me agradó mucho que asistieran los profesores de los talleres. Sin embargo, el precio fue incluso más caro de lo habitual, lo cual resultó bastante frustrante. Normalmente, los domingos el precio es de 10 €, y ese día fue de 15 € (12 € con el full pass). Podría entender que la entrada general subiera a 12 €, pero considero que con el full pass el descuento debería haber sido mayor, quedándose en 6 u 8 €, de manera que realmente compensara haber adquirido el pase completo del congreso.
Por otro lado, el taller impartido en Kairos por todos los profesores juntos me pareció, con diferencia, más complejo y enriquecedor que cualquiera de los talleres dentro del congreso. De hecho, podría decir que fue el mejor. Precisamente por eso, hubiera sido muy positivo incluirlo dentro del propio congreso, ya que al tener que pagarse aparte mucha gente no asistió y se perdió un taller de gran calidad. Además, al no acudir más participantes, el nivel medio del grupo fue más bajo, lo que dificultó el desarrollo del taller, ya que en muchos casos no se seguía ni se lideraba al nivel que se estaba explicando. También considero que, al tratarse de un taller que combinaba varias partes explicadas por distintos profesores, habría sido más adecuado dedicarle dos horas en lugar de una.
En resumen, fue una experiencia positiva, pero con varios aspectos organizativos, logísticos y de planificación que podrían mejorarse para que el congreso alcance un nivel aún más alto en futuras ediciones.